Calderón: Historia y herencia.

Posted on 11:03 by Hugo Triano Gomez | 0 comentarios

Hugo Triano Gómez.




Cual horno, México no está para bollos. ¿De qué le sirve al país calificar con la víscera el actuar del Presidente Felipe Calderón? ¿Cómo ubicar el lugar en la historia del Presidente número 59 de la República Mexicana?. 
Para encontrarle utilidad al asunto es necesario definir con qué y con quién se desea comparar lo ocurrido en estos últimos 6 años; bajo qué perspectiva, buscando la justicia o tratando a toda costa de "imponer" una verdad. Se equivocan sin embargo, quienes como el "nuevo" presidente de la junta de coordinación política de la cámara de diputados federal Luis Alberto Villarreal, dicen no tener ninguna crítica a la gestión Calderonista. La triste declaración del Panista solo puede ser entendida en la tergiversada idea de la afinidad política, de la "zalamería" , de la defensa a ultranza que por décadas le ha hecho -y sigue amenazando con hacerle- tanto daño al país; amén de dejar mal parado a su autor si se piensa en el verdadero papel que debería asumir un supuesto "representante popular".
Pero además Felipe Calderón no necesita de ese tipo de apoyos. No es -por mucho- el peor Presidente de la historia nacional. Supera ampliamente a su antecesor Vicente Fox -hermano aparente de ideología política- y el primer "promotor del cambio" llegado al poder, sin apoyos suficientes y mayorías afines en el legislativo.  
Calderón supo diferenciarse de los gobiernos priístas de por lo menos los últimos 40 años. En ningún caso fue fortuito.  Fue distinto a Luis Echeverría, permitiendo -ciertamente presionado por la actualidad democrática- las libertades; no obstante que en ocasiones éstas se ubicaron en la delgada frontera de la alusión personal. Dígase lo que se diga, el caso Aristegui por mencionar uno, habría terminado de una manera muy diferente, si Echeverría hubiera sido cuestionado sobre un supuesto alcoholismo, llevado a la mesa por sus detractores. No habría sido, validando la supuesta teoría de la represalia Calderonista, un concesionario de banda ancha el finalmente perjudicado. En aquellos tiempos quizás más de un actor habría desaparecido, sin dejar rastro. 
Felipe Calderón no derrochó la abundancia como sí hizo José López Portillo. Cierto es que se mantuvieron muchas canonjías que ya debieran ser historia, que los índices inflacionarios del inicio al fin del sexenio se reportarán a la alza, pero nunca como el segundo sexenio de los años 70s que terminó en tragedia en los años 80s. Con Miguel de la Madrid la diferencia se hace notoria a la hora de enfrentar las tragedias nacionales. Mientras aquél es recordado por sus acciones retardadas, en un mundo casi 100 por ciento priísta, Calderón se mantuvo vertical pese a las críticas en su decisión de enfrentar el fenómeno de la delincuencia organizada. Al debate habrá de seguirse prestando la decisión de mantener el ejército en las calles, con la venia de que finalmente todos los que aspiraban a la Presidencia -incluido el Presidente electo- coincidieron al final en que no es posible retirarlo, mientras se resuelve el problema de la educación y la pobreza.  Calderón quizás tuvo algo de "Salinas boy´s" en la práctica. Si bien no tuvo en "Cocoa"  una reedición del incómodo Raúl, ni hubo una nueva "estatización" de sectores, se sumó a la lista de mandatarios que hicieron su esfuerzo por privatizar-modernizar-reformar la industria petrolera. No lo logró.   
En cuanto a Ernesto Zedillo, afortunadamente a Calderón ni "le heredaron ni provocó" una nueva crisis financiera. Le tocó en cambio sortear la de carácter mundial, que ciertamente le otorgó el pretexto ideal para justificar las metas no alcanzadas. Como sea, es de resaltar que 12 años panistas serán recordados por lo que se guste, menos por nuevas y traumáticas devaluaciones.
Las promesas del empleo serán probablemente sus mayores deudas por saldar, aunque habrá que ser honestos al decir que son difíciles de generar con un nivel educativo apenas suficiente y una cultura del mínimo esfuerzo arraigada para desventura de una nación que quiere ser, pero está lejos de ser una potencia.
Con Fox la diferencia también pasa por el papel de la mujer que lo acompañó, discreta, más "socia" que caprichosa; más sabia, que soberbia, más aliada que problemática; por lo permisivo que no tuvo que ser con unos hijastros, verdaderos peligros para México.  Felipe Calderón en verdad fue víctima del bloqueo a ultranza del PRI que siempre vio en su "falta de resultados" la posibilidad de volver a los Pinos. No tuvo, como sí los Priístas, el poder de la institución presidencial para marcar un destino. Entenderlo dimensiona la escena. Por eso destaca la recuperación incipiente de la fuerza presidencial, ante la cerrazón y el nulo avance que las legislaturas le plantearon. 
Su herencia de la iniciativa preferente, obligará a los Diputados a por lo menos atender lo que al Ejecutivo en turno le interesa, so pena de que de ser omisos, la disposición se hará ley a como propuso el Presidente. Calderón se va ya a su sitio en la historia, el carácter del sucesor deberá hacerse presente. No debe olvidar que su biografía más importante comenzará a escribirse de inmediato. Y que hay mucha tinta... esperando.

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